RECOMENDACIONES PARA PERSONAS CON DISFAGIA Y PAUTAS PARA MANTENER TERAPIAS LOGOPÉDICAS EN EL HOGAR

Disfagia: Maniobras deglutorias

image005La disfagia es un trastorno de la deglución caracterizado por una dificultad en la preparación oral del bolo alimenticio, o en el desplazamiento de dicho bolo de la boca hasta el estómago. Puede afectar tanto a la eficacia como a la seguridad de la deglución.

Una vez bien explorado el proceso deglutorio, existen distintos abordajes terapéuticos para tratar y/o compensar la disfagia (adaptación de consistencia y cantidad, cambio de vía de alimentación, electroestimulación, maniobras deglutorias, estrategias de doble deglución…).

En casa, una de las cosas que se puede trabajar, siempre bajo indicación de un profesional, son las maniobras deglutorias: Las maniobras deglutorias son un conjunto de estrategias que se aplican para aumentar la seguridad y la eficacia del proceso deglutorio. Estas maniobras, permiten controlar de forma voluntaria ciertos aspectos de la deglución, reduciendo o eliminando las alteraciones biomecánicas específicas provocadas por el daño cerebral y consiguiendo así una deglución más segura y eficaz.

¿Cuáles son las maniobras deglutorias más comunes?

  • Deglución forzada: recomendada para mejorar y compensar alteraciones en movilidad posterior de la base de la lengua, consiguiendo una mejor propulsión del bolo. El paciente debe deglutir haciendo más fuerza de lo normal en el momento concreto de la deglución. Para conseguir hacer más fuerza, se puede colocar una mano en la frente y hacer presión sobre ella para conseguir aumentar el esfuerzo
  • Deglución supraglótica: recomendada para mejorar el cierre de cuerdas vocales y compensar el retraso de activación del reflejo deglutorio, cuando podemos observar penetraciones o aspiraciones de bolo a la vía aérea. El paciente debe realizar una apnea, deglutir y a continuación toser.
  • Deglución supersupraglótica: recomendada para evitar que el alimento entre en la vía aérea. Sería una combinación de la deglución forzada y de la supraglótica. El paciente hace una apnea, deglute haciendo fuerza extra y luego tose.
  • Doble deglución: se recomienda cuando observamos residuos de alimento tras la deglución. Se le pide al paciente que degluta de nuevo tras haber ingerido el bolo.
  • Maniobra de Mendelsohn: recomendada mejorar la apertura del EES y aumentar la movilidad laríngea. El paciente debe mantener la laringe elevada unos segundos tras la deglución. Lo haremos colocando los dedos sobre el cartílago tiroides y ejerciendo una leve presión hacia arriba, acompañando el movimiento deglutorio y luego manteniendo elevadas las estructuras.
  • Maniobra de Masako: recomendada para mejorar la contracción faríngea y el movimiento de la base de la lengua. Consiste en tragar, con o sin alimento, manteniendo la punta de la lengua entre los dientes.

Tipos de Dieta para Alimentos Sólidos:

Los problemas en la deglución que obligan a modificar la consistencia de su dieta para evitar atragantamientos y aspiraciones”. Así existen distintos tipos de dieta para alimentos sólidos y líquidos, el dietista le indicará la clase de dieta indicada para el paciente.

-Inicio disfagia: Consistencia y viscosidad pudín, textura homogénea. Ej.: Yogurt, cuajada, gelatina, queso fresco.

-Triturada: Consistencia y viscosidad puré, textura homogénea. Ej.: Purés tamizados y homogéneos de verduras y carnes o pescados.

-Semiblanda disfagia: Consistencia semisólida, viscosidad crema, textura homogénea. Ej.: Cremas de verduras, sémola espesa, tortilla francesa.

-Blanda disfagia: Consistencia blanda, viscosidad tipo “kirsch”, textura homogénea con componente disgregado. Ej.: Arroz sin caldo, verduras con bechamel

Tipos de Dieta para Alimentos Líquidos:

-Tipo pudín:1 Mouse, 1 yogurt, 1 vaso de agua o zumo con 4 cucharadas soperas rasas de espesante (18 gramos).

-Tipo miel: 1 vaso de agua o zumo con 3 cucharadas soperas rasas de espesante(13,5 gramos).

-Tipo néctar: 1 vaso de zumo tipo néctar de melocotón, 1 vaso de agua con 2 cucha-radas soperas rasas de espesante (9 gramos).

Praxias Orofaciales:

Los ejercicios de praxias orofaciales favorecen la recuperación de la elasticidad y fuerza en músculos de la cara. Estos ejercicios, en el contexto de un programa de Terapia Orofacial, contribuyen a mejorar el control de movimientos, las sensibilidad y la eficacia, de actos tan importantes como la masticación, la articulación, o la pronunciación. La práctica repetida de praxias orofaciales también puede disminuir la asimetría de los rasgos y de los gestos de la cara en las parálisis faciales, tanto en las parálisis faciales centrales como en las periféricas.

Condiciones generales:

  • Realizar los ejercicios frente a un espejo, de manera que durante el aprendizaje el paciente pueda rectificar sus movimientos y aproximarlos a los de la persona que está realizándolos con él.
  • Realizarlos al menos una vez al día, hasta que mejore la musculatura facial.
  • Los ejercicios deben ser repetitivos y continuos. Para lograr el ritmo adecuado en los movimientos realizaremos con cada uno de ellos series de 5-8 intentando conseguir la máxima amplitud posible sin que ello ocasione la participación de musculatura compensatoria.

Ejercicios de praxias linguales

  • Sacar y meter la lengua.
  • Llevar la punta de la lengua hacia la derecha y hacia la izquierda.
  • Tocar la nariz con la punta de la lengua.
  • Tocar la barbilla con la punta de la lengua.
  • Empujar con la lengua una mejilla y otra, de forma alterna.

Ejercicios de praxias faciales

  • Hacer “morritos” y estirar los labios.
  • Imitar esquemas vocales A-E-I-O-U (sin voz).
  • Llevar los labios hacia la comisura derecha e izquierda.
  • Inflar mejillas y pasar el aire de una mejilla a otra.
  • Dar besos, procurando explosionar los labios.
  • Morder labio superior e inferior.
  • Colocar un lápiz sobre el labio superior.

Ejercicios de praxias mandibulares

  • Abrir y cerrar la boca lentamente.
  • Combinación de vocales con movimiento labial (aoaoao, auauau).
  • Abrir la boca lentamente y cerrarla rápidamente.
  • Abrir la boca rápidamente y cerrarla lentamente.
  • Combinación de vocales con movimiento lingual (iuiuiu, ioioio).
  • Combinación de tres vocales (aouaou).
  • Combinación de cuatro vocales (aoueaoue).

Ejercicios de praxias velares

  • Bostezar.
  • Toser.
  • Decir muchas veces, sin exagerar «ca co cu que qui».
  • Sacar la lengua plana fuera de la boca y entrarla suave y lentamente.

Afasia

La afasia es, a grandes rasgos, la pérdida o disminución de la capacidad comunicativa. Se caracteriza por la presencia de dificultades en el lenguaje expresivo, comprensivo, denominación, lectura y escritura, a consecuencia de algún tipo de daño cerebral.

No somos conscientes de lo importante y complejo que es el lenguaje hasta que se pierde, por lo que, si nuestra capacidad de comunicación se reduce, necesitamos buscar vías alternativas para establecer una comunicación eficaz.

Pautas

Además de las sesiones de Logopedia, en casa hay una serie de pautas generales que podemos tener en cuenta para ayudar a un familiar con afasia:

  • Mantenerse dentro de su línea de visión.
  • Mantener un ritmo de habla y un volumen de voz adecuado.
  • Hablar de manera tranquila y pausada apoyándonos de gestos.
  • Utilizar un lenguaje bien estructurado, usar frases cortas y un vocabulario sencillo.
  • Tener paciencia y esperar sus respuestas. Dejar tiempo extra para el procesamiento de la información.
  • Prestar más atención a todos los elementos comunicativos de naturaleza no verbal que el paciente pueda transmitirnos.
  • Estimular al paciente para que hable o para que se comunique a través de cualquier medio y exprese sus necesidades e ideas.
  • Estimular cualquier tipo de comunicación, ya sea hablada, gestual, señalando o dibujando.
  • Asegurarnos de que nos ha comprendido y si no es así, repetir la frase de forma clara y sencilla.
  • Intentar no saltar de un tema a otro en la conversación.
  • Realizar preguntas de respuesta corta o de si/no.
  • Eliminar ruidos y elementos distractores.
  • No hablar de él/ella como si no estuviera.
  • Evitar tonos paternalistas o sobreprotectores, así como “infantilización”.
  • No obligarle a hablar cuando no desee.
  • No hablar en su lugar intentando adivinar lo que quiere decir.
  • Utilizar sistemas aumentativos y/o alternativos si es beneficioso.
  • No interrumpir y corregir continuamente.
  • Permitirle errores cuando habla.
  • Cuando intente decir algo y se bloquee, no dejarle cometer muchos errores intentando llegar a la palabra buscada. En este caso se le frena, si se sabe la palabra que busca le ofrecemos ayudas y se la diremos enseguida

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